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¿Por qué revivir vidas positivas, sin conflictos?

¿Por qué revivir vidas positivas, sin conflictos?
Incluí un trabajo con vidas positivas, desarrollando el método San Miguel, porque eran muy efectivas en la fase de reprogramación, a diferencia del enfoque solo en lo traumático.

Aquellas vidas en las que la persona vivió cosas satisfactorias y murió en paz consigo misma, eran muy útiles para ayudar al paciente a cambiar su autoconcepto y reconocer los recursos y el potencial humano que ya poseía.

 

Utilizo cuatro tipos de vidas positivas, según la necesidad del proceso terapéutico:

 

1.Vidas donde ya se compensó el daño causado: ayudan a la persona a entender que ya reparó lo que hizo, incluso muchas veces sacrificando enormemente su propia vida y así se queda en paz, siendo mucho más fácil que se perdone, sea cual sea el daño ocasionado.

2.Vidas de polaridad contraria: se buscan personajes con actitudes opuestas a las de las vidas conflictivas. Si fue egoísta, daremos la pauta de ir a una vida en la que fue muy generoso o generosa. Si asesinó a personas, iremos a rescatar algún personaje que ayudó a traer vida a este mundo o que de alguna manera salvó muchas vidas.

3.Vidas donde se desarrolló la habilidad o cualidad específica que necesita: si es una persona que tiene dificultades para hablar en público, iremos a buscar una vida donde hablaba en público con extrema fluidez, para anclar esa habilidad de ser un buen orador, activando en el presente la confianza y certeza de que sí sabe expresarse en público.

4.Vidas para rescatar el potencial que ya posee: dones y virtudes (creatividad, bondad, integridad…) que nos ayudan a que la persona se vea a sí misma desde otra perspectiva mucho más favorable y más completa e incluso a veces, le permite emplearlos para redirigir su vida en el presente.

 

Nunca me cansaré de resaltar la importancia de rescatar las vidas positivas y su magnífico aporte en la fase de reprogramación dentro de un proceso terapéutico.