Los asuntos inconclusos del alma
A lo largo de nuestras vidas pasadas pueden ocurrir muchas situaciones o hechos, que quedan inacabados o inconclusos. Las regresiones nos ofrecen una oportunidad para comprender y concluir esas situaciones que el alma arrastra, pudiendo observar tal y como sucedieron los hechos y lo que sea que quedó por concluir.
Por ejemplo, en una vida pasada, una pareja muy enamorada, se van a casar al día siguiente, pero la noche anterior ocurre un accidente fatídico y él fallece. La persona que ha sufrido la pérdida de su pareja, no ha podido despedirse y se ha quedado con esa ansia de poder vivir ese amor maravilloso juntos.
Puede ocurrir que esa persona aparezca en su vida actual y aunque ahora ella esta felizmente casada y con hijos, tiene un impulso incontrolable de abrazar a esa persona, besarla y consumar ese amor que les fue negado. Esos impulsos, raramente se pueden razonar o entender y pueden causar muchos problemas.
En un estado de regresión, esas almas pueden reencontrarse, abrazarse, besarse y decirse lo que no pudo ser expresado. Ello traerá también un cambio de comportamiento entre ellos, pues ambos ahora están en paz. Como terapeutas queremos conseguir que la persona pueda concluir esos impulsos inconscientes, consiguiendo el entendimiento Kármico de por qué se produjeron y el asunto quede concluido.